El sueño de la casa propia, de madera, zinc, sin arquitectos, con tus manos, lágrimas, amor, puteadas y sonrisas.

martes, 9 de octubre de 2012

La vieja Singer


Había una mesa chiquita de cocina pintada de azul que ya no quería ni ver en casita, pero Pedro la usaba de escritorio. Llamé a mi vieja para pedirle el pie de máquina de coser que tenía en el patio con macetas, pensé: le pongo unas tablas encima y regio escritorio con pedal para pedalear cuando andás nervioso. Pero mi vieja ya lo había regalado hace años.
Entonces le pedí si me compraba uno, me dijo sí, que buscara precios por internet que acá había visto a uno por  $350. 
Pedro encontró justo una subasta que cerraba en 4 horas, y la ganamos ofertando a último minuto, ADRENALINA. $305, máquina completa!
La fuimos a buscar a El Palomar en ese mismo viaje donde compramos el móvil, las venecitas y otras cosas.
La máquina estaba dentro del mueble, pero no sabemos si funciona. Me dio pena desarmarla y pensé en canjearla por el pie que había visto mi vieja acá, pero a Pedro se le ocurrió hacer otro mueble con los cajones, una mesita.
Así que la desarmamos, lijé el mueble, lo masillé porque el enchapado estaba un poco roto. Pinté la tapa de un marrón azulado y la cajonera del verde turquesa Oderay. Quedó por ahora como mueble del televisor en el comedor.
Con el pie armamos mi escritorio y para Pedro otro con los caballetes que tenía antes el mío.
Ahora pedaleo mientras escribo.











Mi hábitat.


Folletería de Singer años '50s.





6 comentarios:

Jorgelina dijo...

Te quedo muy buena.
Yo tengo la de mi madre que funciona perfectamente.
Amo a mi vieja Singer.

Cinthya (cintyhut@fibertel.com.ar) dijo...

hola, me encanto! me gustaria saber con que pintaste la madera porque parece laqueado!
gracias
Cinthya

micaela dijo...

Cinthya, casi toda la madera de la casa, incluyendo esta mesa, es esmálte sintético al agua, satinado, queda como laqueado.

Anónimo dijo...

Micaela,en tiempos donde el esfuerzo y el trabajo se valora tan poco, no puedo menos que sentirme emocionada ante esta inciativa. Ser la casa nro. 100 de CC es todo un símbolo, dejando prejuicios atrás como estar cerca de... o tal o cual barrio, con ganas se puede tal y como hicieron nuestros antepasados. Felicitaciones y en tu blog te auguro el mejor de los futuros. Romi

LP dijo...

Vraiment trop sympa!!!

Anneris Kondratas dijo...

Realmente increible..mi abuela tambien tenia una de esas y mi papa la restauro y la convirtio en una mesa de jardin y comiamos los asados del domingo ahi!!
me encantoo